
En 2008 conmemoramos en el Brasil los 100 años da inmigración japonesa. Cristófoli también quiere celebrar este centenario, recordando a gran herencia cultural de este pueblo que hoy es plenamente integrada a la cultural local. Su disciplina, dedicación al trabajo y capacidad de realización sirven de ejemplo para aquellos que como la Cristófoli quiere construir un Brasil mejor. ¡¡¡Kanpai!!!
Las primeras 165 familias japonesas llegaron al Brasil en junio de 1908, en el Puerto de Santos con el navío Kasato Maru. La mayoría de las familias era de campesino que vinieron a trabajar en haciendas de café del estado de São Paulo.
Investigaciones indican que hasta 1940, aproximadamente 160 mil japoneses vinieron a vivir en tierras brasileras. La mayoría prefería el estado de São Paulo, donde estaban formados barrios y colonias de japoneses. Pero algunas familias fueron a actuar en la agricultura al norte del Paraná, en la producción de caucho en la Amazonía, y en plantaciones de pimienta en el Pará, entre otros.
Los japoneses encontraron con muchas dificultades, como la lengua, costumbres, la religión ,el clima, la alimentación y hasta mismo el prejuicio. Así, ellos vencieron estos problemas y prosperaron e hicieron la vida en suelo brasilero.
Actualmente, el Brasil es el país con la mayor cantidad de japoneses fuera del Japón. Plenamente integrados a la cultura brasilera, contribuyen con el crecimiento económico y desarrollo cultural de nuestro país. Los japoneses trajeron junto con las ganas de trabajar, su arte, costumbres, lengua, creencias y conocimientos que contribuyeron mucho para nuestro país.